Como resultado de las tendencias actuales de la población, así como de la flexibilidad y el control que se pueden esbozar en los fideicomisos modernos, el fideicomiso de dinastía sigue siendo extremadamente popular, en especial en un estado que respalda este tipo de fideicomisos como Dakota del Sur.

Un fideicomiso de dinastía es un fideicomiso diseñado para existir a perpetuidad, a fin de proporcionar un legado sustancial para las generaciones actuales y futuras o para promover valores familiares. Un fideicomiso de dinastía puede estar libre de impuestos sobre el patrimonio y proteger los activos de posibles acreedores. Además, el fideicomiso de dinastía puede obtener la mayor ventaja posible de la exención de impuestos sobre donaciones de un otorgante (actualmente, $11,4 millones por contribuyente y $22,8 por pareja casada en 2019) y la exención de impuestos sobre la transferencia transgeneracional ($11,4 millones por contribuyente y $22,8 por pareja casada en 2019).

Existen numerosas discusiones sobre revocar los impuestos sobre el patrimonio y la transferencia transgeneracional, pero retener los impuestos sobre donaciones. Si esto sucediera, la mayoría de las personas seguirían utilizando y realizando donaciones a los fideicomisos debido a la probabilidad de que el impuesto sobre el patrimonio pueda recuperarse. Además, como resultado de todas las otras razones para establecer un fideicomiso, es decir, la promoción de los valores familiares, la protección de activos, la privacidad, los impuestos sucesorios y los impuestos estatales sobre la renta, etc…

¿Cuánto tiempo puede durar un fideicomiso de dinastía?

En general, un fideicomiso de transferencia transgeneracional puede durar tanto como lo permita la ley estatal (también depende del acuerdo de fideicomiso). En la mayoría de los estados, los fideicomisos están sujetos a la “Regla contra las perpetuidades” (RAP por sus siglas en inglés). Esta regla del derecho consuetudinario establece que un fideicomiso termine a más tardar 21 años después de la muerte del último sobreviviente de la clase de personas que están vivas al momento de la creación del fideicomiso. Algunos estados han adoptado la normativa legal uniforme contra perpetuidades (USRAP por sus siglas en inglés), que permite que el período de perpetuidad del fideicomiso sea el más largo del período establecido anteriormente o de 90 años. Por lo tanto, un fideicomiso de transferencia transgeneracional sujeto a la RAP tiene una duración limitada.

Muchos estados permiten que un fideicomiso de transferencia transgeneracional de dinastía tenga una duración más larga que la RAP de derecho consuetudinario o la normativa uniforme contra perpetuidades. Dakota del Sur permite que exista un fideicomiso a perpetuidad, es decir, de duración ilimitada.

La ventaja de Dakota del Sur:

Dakota del Sur siguió el enfoque del caso Murphy para anular o abolir su RAP, que es clave según la mayoría de los expertos en transferencia transgeneracional (GST por sus siglas en inglés) y RAP. El enfoque del caso Murphy en la RAP cambia el análisis de las perpetuidades de la lejanía de la adjudicación a la suspensión del poder para enajenar. Por ejemplo, si el fiduciario tiene un poder explícito o implícito para vender, el fideicomiso saltea la normativa de suspensión de la enajenación, que limita la duración del fideicomiso. Dakota del Sur también ha abrogado su RAP, que aborda el problema del tiempo. Como resultado, el estado aborda el problema del tiempo y de adquisición de derechos asociados a la supresión de la RAP como lo establece el caso Murphy. Estados que han adoptado este enfoque:

  • Antes de 1986: los estados de Idaho, Dakota del Sur y Wisconsin.
    • Tenga en cuenta lo siguiente:estos estados son los estados «principales» porque realizaron cambios a sus leyes aplicables antes de la imposición del impuesto sobre la transferencia transgeneracional en 1986. En consecuencia, no se puede establecer que el propósito legal de los estatutos de estos tres estados haya sido eludir el Código de Rentas Internas.
  • Estados posteriores a 1986: Alaska (parcial), Delaware, Kentucky, Nueva Jersey, Misuri, Nueva Hampshire y Carolina del Norte.

Patrimonio de Murphy contra el comisionado

El único caso informado que involucra la sección 2041(a)(3) del Código de Impuestos Internos (IRC por sus siglas en inglés) es el caso Patrimonio de Murphy contra el comisionado, 71 TC 671 (1979). En este caso, el tribunal fiscal sostuvo que el ejercicio de un poder de nombramiento limitado para crear otro poder de nombramiento limitado no originó la trampa impositiva de Delaware porque, según la ley vigente de Wisconsin, el ejercicio de un poder de nombramiento limitado no inició un período nuevo de perpetuidad. En consecuencia, la trampa fiscal de Delaware no se violó en Wisconsin, que tenía un estatuto de perpetuidad expresado en términos de una normativa contra la suspensión del poder de enajenación en lugar de una normativa en función de la lejanía de la adquisición. El IRS adhirió al caso Murphy.

Tenga en cuenta lo siguiente: el caso Murphy fue invocado por Idaho, Dakota del Sur y Wisconsin al crear sus leyes de RAP antes de 1986 e imponer el impuesto sobre transferencia transgeneracional. Alaska y Delaware han modificado desde entonces sus leyes de RAP para basarse parcialmente en el caso Murphy. Ambos estados aún tienen problemas si se utilizan poderes limitados de nombramiento. Kentucky, Misuri, Nueva Hampshire, Nueva Jersey y Carolina del Norte son otros estados que han tomado como base el caso Murphy al diseñar sus estatutos de RAP, pero tienen otras limitaciones relacionadas con fideicomisos, impuestos sobre la renta o protección de activos.

Desarrollos recientes:

En “Unconstitutional Perpetual Trusts” (Fideicomisos perpetuos inconstitucionales), Steven Horowitz y el profesor de Harvard Robert H. Sitkoff plantean preguntas interesantes sobre la constitucionalidad de los fideicomisos perpetuos en ciertos estados que los han prohibido en sus constituciones. También plantean preguntas importantes sobre posibles problemas de conflicto de leyes cuando el estado de residencia de un fideicomitente puede tener una política pública legítima y sólida contra los fideicomisos perpetuos. El artículo señala que once estados han tenido prohibiciones constitucionales a las perpetuidades. De esos once, California y Florida son los únicos estados que luego revocaron esas prohibiciones, dejando así a nueve estados que actualmente las tienen. Los nueve estados son: Arizona, Arkansas, Montana, Nevada, Carolina del Norte, Oklahoma, Tennessee, Texas y Wyoming. De estos estados, Arizona, Nevada, Carolina del Norte, Tennessee y Wyoming han promulgado estatutos de perpetuidad a largo plazo. Con respecto a las cuestiones constitucionales y los problemas de conflicto de leyes, los profesionales deben considerar la calidad de las leyes de perpetuidad de la jurisdicción del sujeto, la calidad de otras leyes que están disponibles para beneficiar al cliente y los requisitos de “nexo” jurisdiccionales que se han definido en nombre de clientes futuros.

Beneficios de duración ilimitada:

Los fideicomisos de transferencia transgeneracionales en estados de fideicomisos que no son de dinastía, sin los estatutos de duración más prolongada o ilimitada, pueden estar sujetos a situaciones desfavorables relativas a impuestos y protección de activos. Cuando un fideicomiso se ve obligado a finalizar de conformidad con la RAP (o por cualquier disposición de terminación obligatoria en el contrato de fideicomiso, o con distribuciones a beneficiarios de 1/3 a los 25 años, 1/3 a los 30 años y 1/3 a los 35 años), los activos del fideicomiso se distribuyen a los beneficiarios vivos del fideicomiso. Estas distribuciones pueden estar sujetas a impuestos por la transferencia de riqueza. Además, la distribución podría estar disponible para los acreedores de los beneficiarios. Un fideicomiso de dinastía en un estado de duración ilimitada puede durar el mayor tiempo posible y eludir impuestos sucesorios adicionales sobre los activos del fideicomiso en cada generación. Un fideicomiso de dinastía también debe maximizar los ahorros de impuestos sucesorios e impuestos estatales sobre la renta, así como la protección de activos.

Preservación de los valores familiares:

Los individuos adinerados también constituyen fideicomisos de dinastía por razones no fiscales. Estos son un medio por el cual los miembros mayores de una familia adinerada pueden transmitir sus valores y objetivos a las generaciones más jóvenes. Por ejemplo, a través de cláusulas de incentivo del fideicomiso, un miembro mayor de la familia puede vincular las distribuciones del fideicomiso a ingresos W-2, la obtención de un título avanzado o calificaciones académicas altas, el ingreso a un trabajo profesional particular o el trabajo en organizaciones benéficas, el no abuso de sustancias, la permanencia en matrimonio, la permanencia en el hogar a fin de cuidar de los niños pequeños o padres ancianos, etc. Dichas cláusulas pueden promover valores familiares a perpetuidad. Estos tipos de disposiciones de fideicomiso generalmente funcionan mejor con fideicomisos dirigidos y comités de distribución familiar.

Algunas de las cláusulas de incentivos no fiscales que se utilizan más comúnmente son $1 de los ingresos del fideicomiso por cada $2 de ingresos devengados; disposiciones para gastos médicos; distribuciones mejoradas para el matrimonio o el inicio y mantenimiento de familias (es decir, programas de adquisición de derechos); cláusulas variables del cónyuge para los suegros beneficiarios; restricciones en las distribuciones a los beneficiarios en ciertos niveles de patrimonio neto y restricciones en las distribuciones a los beneficiarios que se casan sin acuerdos prematrimoniales.

Además, muchos de los fideicomisos de dinastía requieren que las distribuciones se realicen directamente a organizaciones benéficas una vez que el fideicomiso alcance ciertos niveles. Las cláusulas de incentivo, así como las de protección de activos que ofrece el fideicomiso de dinastía moderno, hacen que estos fideicomisos sean vehículos atractivos para promover la responsabilidad fiscal y social dentro de una familia y para garantizar que los tatarabuelos y sus valores nunca sean olvidados.

Flexibilidad:

Si bien un fideicomiso de dinastía en un estado de duración ilimitada puede durar para siempre, existe la flexibilidad de reformar o modificar el fideicomiso o de ponerle fin antes, si así se desea. Normalmente, esto se hace mediante un protector de fideicomiso. Consulte la sección Fideicomiso dirigido.

Conclusión:

Las tendencias actuales de la población, así como la flexibilidad y el control que se pueden esbozar en los fideicomisos modernos en relación con las inversiones y las distribuciones solo aumenta la popularidad del fideicomiso de dinastía, especialmente en un estado que respalda este tipo de fideicomisos como Dakota del Sur. Las leyes favorables de Dakota del Sur combinadas con la experiencia de SDTC hacen de Dakota del Sur una jurisdicción muy beneficiosa. Para obtener más información sobre el fideicomiso de dinastía en general y sus numerosas ventajas, póngase en contacto con nosotros.

Economía. Fideicomiso de dinastía frente a donación directa:

(Supuestos: $5 millones; el fideicomiso dura 120 años; 50% de impuestos federales/estatales sobre la transferencia cada 30 años)

Annual After-Tax GrowthValue of Dynasty Trust - After 120 YearsValue of Property If No Trust
6.00%$5,440,938,740$340,058,671
7.00%$16,788,941,915$1,049,308,870
8.00%$51,264,964,713$3,204,060,295
9.00%$154,935,078,746$9,683,442,422
10.00%$463,545,344,089$28,971,584,006